XV

Turbulentas aguas bajan

de tu ser como cascada herida

que arrastra todo a su paso.

Cuerpo de terracota,

dúctil y firme, amoroso,

se hará costumbre devastar

todo, absolutamente.

Montañas, lomas, bosques y quebradas

mares, ríos, hervirán.

Para destruir mundos

y empezar de nuevo

nada por nada.

Indiferente, reina de las virtudes,

amores apacibles, inclemencias vacías,

dulces ausencias.

Ya volverá a amanecer.

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