Sutilezas uniformes,
sombras espejadas
de lo que fuimos.
Ambos nos perdimos
en desvanes, galerías
y uno que otro parque,
pero que resolvimos.
Hoy somos ese “qué dirán”,
de tonterías huidizas
o torpezas de vanidades.
Amores muertos,
soledades gigantes,
llenas de horizontes marchitos.
Deberemos encontrar
en nuestros días
lo que fuimos
antes de ayer.
