El universo cósmico refleja
los dolores de la tierra
por la pérdida del mar.
Los pilares glaciares
rebasan las aguas contenidas.
Dulces amaneceres
en desiertos ausentes de vida.
Que tu paz nos quite el dolor,
que mareas de amor y caricias,
nos lleven a los vientos de nadie
y de truenos distraídos.
El cielo esta partido como enemigos.
Peces vagabundos buscan donde dormir,
y el firmamento roto de esperanza,
nos arroja estrellas fugaces de amor.
Suave cae la lluvia,
nos arde en un abrazo líquido,
lleno de besos fríos,
besos de invierno,
besos de hielo.
Caemos en silencios,
en sueños hibernales.
Todo cambia y somos nosotros,
con lágrimas de fuego,
abrazos íntimos,
acariciando la noche,
corredor de luces aparecen alrededor.
Trato de retroceder el tiempo
y amarte nuevamente,
repetidamente,
sin lluvias de lágrimas.
Parar el tiempo,
y escapar de los cuerpos.
