¿Qué decirte?
Extraño los días soleados,
los fríos, los deshojados,
como los floreados.
Tu tersura, tu suavidad,
todo extraño.
Tu mano al caminar,
mis oídos llenos de tus susurros.
Palabras olvidadas,
pausas,
caminos llenos de álamos,
quejidos de pájaros ancestrales.
Llenos de ti, de tu memoria,
tu andar apacible,
el día y la noche,
tanto el sol como la luna.
Las brisas, ah, si las brisas,
adornadas de ti.
Extraño tu tierra, la mía,
la sed y el agua.
Tu vida y la mía,
una nostalgia que persiste.
