Tanto dolor me produce tu partida,
tu ausencia, tu ida sin aviso.
Llevo años buscando algún recuerdo
que me lleve a ti, algo, un olor, una risa.
Déjame un mensaje en algún sueño,
y si no te atreves, porque te asusta,
podría ser en el canto del gorrión,
ese que escuchábamos juntos,
cada mañana con los primeros rayos de luz.
O en la mariposa que pasa al atardecer,
la del medio cielo, la roja y celeste.
No sé cuánto podrá este viejo corazón
estar sin ti, sin tu risa, sin tu caricia.
Avísame, o iré a buscarte, donde estés,
porque este amor me causa dolor.
