Vivir enfrentado a la realidad,
más densa que la noche.
Intentar copiar la imaginación
es tratar de concebir el infierno.
Verás cómo las palabras se autodestruyen,
y llorarás bajo el llanto.
Inundarás el océano,
infectarás el infierno de emociones.
Y desearás, tal vez,
indagar y desafiar el misterio.
La historia se graba en las personas.
El mundo real,
tan distante de la fantasía,
que duele la realidad,
y la ilusión se desvanece.
El corazón,
un volcán de emociones,
que anhela estallar
y liberarse de su prisión.
La mente,
un laberinto de pensamientos,
que ansían escapar
para hallar la verdad.
