Como serán las gravedades,
la atracción entre los planetas,
los sistemas.
Todo tiene una lógica o no,
una explicación o no,
así sea mágica o no,
una estabilidad o no.
Yo no sé qué decir,
cómo explicar,
no puedo fingir,
lo que siento por vos.
Esos instantes previos a perdernos,
a esa pérdida absoluta,
tan cierta,
como desconocida.
Quién eres,
cómo eres,
tu rostro,
tu nombre,
solo eres una maravillosa explicación física.
Somos un equilibrio necesario,
de esa atracción gravitacional,
que tienen los cuerpos,
sin mediar ninguna explicación,
de afectos o vínculos.
Somos eso,
parte de un sistema,
de atracción de contrarios.
