Invierno del deseo

El deseo es una fantasía,

una llama ciega y sutil

que nos sostiene.

Mi corazón no comprende

y sangra su torpeza,

como una herida

que aprende a callar.

Cuando al fin se calme,

—el corazón—

aprenderá a sostener

el deseo,

la paz,

y vivirá

para sentirlo.

Amor ausente, solitario,

enterrado en la respiración oscura

de una noche de invierno.

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