Te he mirado en silencio,
todos los días,
y todas las noches.
Con lluvia, bajo oscuridades cerradas,
me he enamorado, debo confesarlo.
Vuelo con solo pensarte,
sueño caminar de la mano,
correr contra la luz
y a favor del viento.
Volar juntos, rozar las cimas
de montañas, olas o nubes.
Aunque estoy aquí en este laberinto,
aquietado de dolor e inmóvil en esta ausencia,
mis ojos te siguen hasta en mis sueños.
Te amo.
