Dueña de terremotos,
furia de amor.
De infiernos nocturnos,
y ofrendas matutinas.
Llevas la humanidad entera,
y yo mi amor por ti.
Vida desigual,
tú, truenos y relámpagos.
Mi rostro se baña en rocío,
abro mis brazos en espera.
Llueven desdichas,
desesperanza esperando por ti.
Todo eso es lo que siento,
siento que la vida me lleva
a lugares donde has estado.
Solo te busco en los vestigios
de caminos llenos de ti,
tu furia de amor me colma.
Mi corazón aguanta tus silencios,
agobiado de los días.
Sabe que pronto
en el horizonte te veo,
en las luces del alba,
tiembla la tierra, estás.
Sólo amanece y aquí estás tú,
yo allá, reposando en eso
que llamamos amor.
