Eterna melodía

Dulce melodía,

como el latido suave de tu corazón.

Entre tonos bajos y altos,

miro tu rostro,

y solo encuentro tus ojos de almendra,

brillantes como estrellas.

Todo el amor

que llevo dentro

es solo para ti.

Te amo en cada estación,

en cada día y en cada noche.

Eres la música que da sentido a la mía,

el ritmo que impulsa mi ser.

Y cuando cierres los ojos, solo recuerda:

aquí estará, esperándote,

como una canción infinita,

con un amor que no conoce final.

Hoy y siempre, te amo

en cada acorde, en cada silencio,

en cada espacio entre nosotros.

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