La búsqueda es estéril,
el tiempo se detiene
para que pase y se regocije,
baila sin par
entre la nada y la nada.
La luz sigue escudriñando,
seguida de las sombras,
oscuridades de día
recorren minuciosamente
todo a su paso.
Hombres caminan
en eso que se llama,
¿cómo se llama?
No recuerdo,
pero sólo van y vienen,
se saludan sin sentido
porque no saben
qué hacen allí en esa inmensidad.
Sólo escuchan tintineos
vacíos de sentido, sin reflexión.
Ojalá alguien avise
dónde está eso.
Miran y miran,
y sólo ven pasar al tiempo distraído,
y la luz y la oscuridad
jugando por los jardines
como niños ausentes de responsabilidad.
¿Existirá el segundo uno, minuto uno,
día uno, año uno?
¿Habrá alguien que avise,
o será espontánea la vida?
