Elegir

Si he de elegir

entre el cielo y el infierno,

prefiero cargar la culpa.

No quiero el perdón de nadie:

me basta con haberte amado

en la oscuridad y en la luz.

No soy inocente ni culpable.

Solo sé que te amo

y que caigan todas las plagas

si para amarte es necesario.

No moriremos de tristeza;

quizás muramos de amor,

de amarnos hasta el exceso,

hasta romper la medida del mundo.

Que digan lo que quieran

del frío o del fuego.

Nuestro amor, sin embargo,

vive lejos del juicio.

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