El tiempo se corrió

No lo vimos,

los días,

lo cotidiano era tan fuerte

que no lo entendimos.

Creímos captar de él

su esencia,

su inmortalidad,

su cadencia de uno en uno.

Como tú eras lo posible,

perdí las horas,

el mundo

entraba en mi corazón.

La intensidad en la vida,

la costumbre de tenerte

al alcance de mis dedos.

Ver crecer la media luna

de nueve meses,

cómo llegaron,

maduraron y siguieron.

Y tú, con esas formas y palabras,

tan dulces.

Proteges mi amor.

Todos son huecos,

sí, huecos extraños,

que cubres con tu ser,

adornas con tu belleza

los errores de la humanidad.

Y el tiempo pasa y pasa,

solo tú has y haces

que todo sea posible,

que todo suceda,

porque es posible.

Y no me pierdo,

porque te tengo.

Si no, quizás,

el tiempo habría volado

lejos de mí sin ti.

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