Camino vallado de recuerdos,
de cientos o miles de nombres,
pero solo hoy,
tan solo hoy,
lo único que me importa
es poder abrazarte
y ser uno, en el viejo
sillón, del viejo bar,
húmedo de viejas cervezas,
manchas de sobras hostiles,
pero en ese mundo indiferente
solo tú y yo.
