Dueña de las ausencias

Tantas ausencias,

silencios,

todos creados por ti.

Inútil hablar o pedir:

nada sucede.

Por pasos falsos

el silencio cruje.

Los días son largos,

sin nombres llaman

y sin nombres responden.

Puertas cerradas,

ventanas también.

Solo medias voces,

llenan de sordos días.

Nada sucede.

Solo estás tú,

llana y sola,

sin saber que eres tú

la dueña de las ausencias.

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