En las irregularidades del tiempo,
el reloj descompuesto.
Amarte es una desventura.
Ya llevaba yo los minutos,
horas y días deslizándose,
barranca abajo,
caído como un mojón,
con la interjección
de un olvido,
de un no me acuerdo,
y sin saber cuándo,
el amor yace tirado.
