Dama del cielo

Tú recorres los cielos,

fantasma gris, a veces;

otras, más oscura,

blanca, o invisible.

Tú das el pulso al tiempo:

cubres el sol,

refrescas la tundra,

los bosques,

y rebalsas los ríos.

Eres esas gotas de pena

que se transforman en huracanes.

Dales fe,

y devuelve en paz los rezos.

Eres mi dama amorosa,

la que rocía mi rostro

cuando digo que te amo.

No siempre te encuentro,

pero cuando sí,

paseamos de la mano,

sonriendo,

y el mundo se detiene a mirarnos,

como si el amor fuera su propia aurora.

Ceniza-5 (TANKA 5, 7, 5, 7 y 7 // HAIKU 5-7-5)

Muro de piedra,

El Arca a la vista;

Etiopía ruge.

Sol que arde

en la orilla del viento,

y trae los sueños.

El horizonte

Límite de la mirada

No lo es de ti

Pared del cielo

Donde vuela la ilusión,

las nubes ríen

suspendidas por hilos

que nadie se atreve a ver.

El volcán y el mar.

Vapor ácido te envuelve,

flotas en la luz.

Vapores dulces

Enamoran sin querer

A la fertilidad

Bella montaña del sur

Se desdibujan en ellas

Dulces vapores

enamoran sin querer

la fertilidad.

Montaña austral, tan bella,

te disuelves en la niebla.

Vientos del sur.

Cae cobre sobre el verde.

Marrón y azul

dibujan en la tierra

paisajes que nadie habita.

Trébol de cuatro,

Círculo de cuidado:

Maceta y tierra;

Tonos de suerte

En mi pequeño jardín.

Aguas que caen,

sonidos de cascadas

que entre verdes se abrazan.

Refugio de amores,

bella que me lleva al pecado.

Hombres de pie

guardan la custodia

de sombras y agua;

puertos que usted desea.

Seguro, por allí irá.

Como los brazos,

atados y entrelazados,

adormecidos.

Perdidos en el tiempo,

aún los esperamos.

Madera, hielo

hermanadas por el tiempo

como un suspiro.

En la corteza aguarda

la forma del silencio.

Colores vivos

Alebrijes de sueños

Imaginarios

Cruzan mundos distintos

como bestias de paz.

Colores vivos,

alebrijes despiertan

formas del asombro.

Cruzan mundos secretos

como bestias de paz.

Sales sin velos,

con pena te ocultas.

Más aún das tu brillo.

Palmeras te resguardan;

luces linda en el agua.

Hombres de pie

guardan la custodia

de sombras y agua;

puertos que usted desea.

Seguro, por allí irá.

Verde sobre el cielo,

fucsias en los pétalos,

troncos ya maduros:

la entrada del bosque,

los amores perdidos.

Dolor, tan real,

extrañarte es verdad;

volver, también.

La libertad existe,

la democracia será.

Muerte inmóvil,

tallada en piedra,

vigila la noche.

Dime quién eres,

te ofrezco mi suerte.

Tras sus cuatro hojas,

te susurré mi amor:

un sueño oculto por ti.

Besas el agua

Cual muerde mis labios,

espuma de amor.

Silba a mi llegada

¡Fuente de enamorados!

Dolor al paso,

vista exhausta ya,

bello árbol verde,

banco que descansa,

llanto con el viento.

Luz tenue cae,

de inviernos apacibles,

calor del sol va.

El agua descendiendo,

el mundo se retira.

Ventana azul

Triángulo de cielo

Cortinas de tul

Dulce y breve el frío

Antiguo ventanal

Tonos de azul,

bellos degradés del cielo

fundido en el mar.

Marco de arena perla,

foco del sol naciente.

A cielo abierto,

en esta soledad

sin tus máscaras,

extraño lo que era,

cuando tu amor vestía.

Pétalos al viento,

negros sobre verdes,

ojos amarillos

-dulce espera del sueño-

bello paisaje de ti.

Espejos de agua

Ojos de verdes y arena

Solos de amor

Extenuado te miro

En tu espera llana

Días de flores,

Parque de libertades,

Alambres rotos,

Pérdida de murallas,

Aires y vientos nuevos.

Pétalos azules,

reflejos en el cielo,

tu cálida voz

sonríe en el silencio.

Horizonte brillante.

Rojos y ocres,

invierno parte el campo.

El cielo, hielo;

alambres que resisten,

vendrá quien los desate.

Silencios densos,

dos mundos idénticos:

cielo y tierra.

Miras, perdida,

De luces extasiadas,

Bella de amor.

Plumaje real,

vuela hacia el confín;

línea dorada

asoma en el borde

curvo de la Tierra.

Donde cae el sol,

brisa tenue me rodea.

¿Qué se presiente?

Rayos juegan en la piel,

pausa leve de la vida.

Enojado sol,

no dices por qué te vas.

Dejas solo luz,

rayas rojas y negras;

solo llega oscuridad.

Frío mar del norte

final de la bóveda,

día sin brillo,

la distancia retumba

al quebrarse el tiempo.

Campanas suenan.

Ríspidos caminos van.

Dolor de amores.

Ver el cielo azul contigo,

lejos de tu altar real.

Corona blanca,

Piedra, agua y luz serena,

Amor fluido hoy.

Cangrejos se mudan ya,

Llega el dolor, solo tú.

Parado, solo,

perdido en la eternidad,

yace la soledad.

Estoy siempre acompañado

de aguas frías y nubes

Día soleado

bajo aguas inquietas,

vuela el velero

como ave que escapa

silente del alba.

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