Como globos estáticos,
globos de gas,
flotamos y volamos.
Nos mezclamos
en los sueños,
ajenos y prohibidos,
llenos de humanidades,
diversas vivencias,
palabras,
palabras henchidas
de significados
tan hirientes
como amorosas,
o de enojos y sustos
angustiosos los hay también.
Las realidades cambian,
cruzamos nubes
diferentes también,
secas, húmedas, mojadas,
o de sombra
para lugares soleados.
Llegar a estos lugares,
a los pisos y techos del todo,
de lo absoluto,
esta inmensidad desconocida
que nos viaja,
nos lleva
por tantas locuras.
¿Qué pedir o desear?
Nada.
Nada más,
si todo este viaje
no es otra cosa
que el reflejo
de nuestro amor.
