Cabizbajo

Miro el horizonte, ausente de ti.

Todo carece de verdor, de gracia.

Dijeron que habías partido hacia el poniente,

y sí, llena de dolor.

Trato de acariciar ese recuerdo,

y nada, nada regresa aquí, a mí.

Solo el vacío de ti,

que parece el invierno, crudo y solo,

ausente de amor.

Mi vida, mi amor por ti,

se disipan como polvo al viento, recorriendo

los rincones más inhóspitos, que no son míos ni propios,

arrastrados por tu marcha, por tu abandono.

Cabizbajo, quedo ante el horizonte,

ausente de ti, buscando

una señal de que volverás.

Este contenido es solo para leer
Copiado
Scroll al inicio