Aquí espero,
aletargado entre sábanas,
en la cama que nos vio
hacer la vida,
el lecho que un día
nos viera despedirnos.
Soy dueño de mi tiempo,
pero extraño del tuyo.
Intento que la espera no duela,
que tu amor ausente
tampoco.
Pero te extraño.
Extraño las sombras,
la luz que dejamos atrás,
los días que se han ido
haciéndose pequeños
en el horizonte.
No sé
si llegarás a verlos,
si alguna vez
volverás a mirar
lo que fuimos.
Sueño sueños
con tu regreso,
con tus pasos
volviendo a esta casa.
Mientras tanto,
el mundo gira al revés
y yo no sé
cómo detenerlo.
Los días
ya no son los mismos.
La noche pesa distinto.
La cama guarda tu forma.
Y yo,
sin ti,
sigo esperando
aquí.
