Por las encrucijadas,
de caminos revueltos,
las vueltas de la vida
me llevan a ti,
a la vuelta de la esquina,
en la banca de la plaza
y en tantos otros lugares.
Cada vez que me encuentras,
me estropeas;
me amas, abrazas, besas,
y me dejas deshilachado,
con el corazón expuesto
a ti.
Pero no puedo evitarlo;
te amo aún,
aunque me duela.
