Cómo me gustas,
mucho, de verdad.
Colgado en la pared,
como un retrato antiguo de familia.
Vivo herido por ti,
por tu amor…
ya nada me duele.
Voy al jardín
y me tumbo en la hierba.
Contemplo el cielo,
perdido en ti.
El tiempo vuela.
Eres como la yerbabuena.
Giras y giras sin césar.
Tus zapatillas están gastadas
de tanto camino recorrido.
Siempre sigue adelante.
Flores muertas del Olimpo
te dejan reposar
en camas replegables,
de nadie.
Allí sigues…
no es tarde todavía.
Tú eres solsticio,
yo equinoccio.
Las revoluciones solares
dicen que pasaste
y que volverás.
La amistad no cae en saco roto.
