Sueños desmesurados de pasiones,
todos inertes en tu espera.
Donde el cielo se junta con la tierra,
como el cielo y el infierno.
Borbotones de amores llenos de ti
anudan mi garganta exhausta de llamarte.
Ecos eternos rebotan por el mundo,
solo buscan que alguien te encuentre.
Solamente el tiempo es testigo de su paso y del mío,
que va dejando yermo y desolado a mi corazón.
A la espera de ti, que regresas de aquello,
si aquello que no nombramos
y que no tiene regreso.
La única solución o forma,
es que vaya por ti,
pero no es hora todavía,
no es aún.
