Hay días
qué extraño tu tono de voz
o tus ojos abiertos,
como los de Betty Boop.
Extraño cómo tu risa
llenaba la habitación,
una melodía que siempre
alegraba mi día.
Extraño la calidez de tus abrazos,
que me hacían sentir
como en casa,
sin importar el lugar.
Extraño tus historias y chistes,
esas conversaciones
que solo tú
y yo entendíamos.
Extraño cada pequeño detalle
que te hacía tan cercana,
tan querida para mí.
Extraño la magia
que traías a mi vida,
y sé que siempre
te llevaré en mi corazón.
