En ti se encuentran
los sabores del cielo
y del infierno.
Contemplas
los azules y los negros,
los marrones y los amarillos,
y los rojos que encienden el horizonte.
Posees
la tranquilidad y la paciencia,
pero, sobre todo,
ese algo que me conmueve,
calidez y ternura bravía,
un amor que es solo para mí.
Solo debo esperar a que llegues.
