Por omisión me fui un día,
desposeído de mí,
cuando supe que ya no eras mía,
decidí y me perdí.
Fuera de los recuerdos,
quedé ausente de mi mente,
extraviado, no sé dónde,
recorriendo la nada.
Sin saber cómo buscarme,
cómo encontrarme,
suspendido, soplado junto al viento,
como viejo rescoldo.
Nunca dijiste adiós,
sólo quedó tibia la sabana,
la cama vacía de ti.
